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Buscando a los niños desaparecidosNv. 45

RegiónElyos

Habla con Amaris en el Albergue del Peregrino

Nivel recomendado
Nv. 45
Nivel de desbloqueo
Nv. 10
Comienza
Amaris
Zona de inicio
Verteron
Pasos
13

Objetivos

  1. 01

    Recibe el folleto de búsqueda de los niños desaparecidos

  2. 02

    Pídele más información a Amaris

  3. 03

    Investiga para conseguir más pistas

  4. 04

    Pregúntale a Amaris por el lugar de la desaparición

  5. 05

    Dirígete al lugar de la desaparición

    • Dirígete al noreste del Jardín del Dios IlusorioVerteron
  6. 06

    Busca más pistas en el lugar de la desaparición

    • Investiga bajo el montón de piedrasVerteron
    • Investiga el suelo del caminoVerteron
  7. 07

    Inspecciona los alrededores del lugar de la desaparición

  8. 08

    Pregúntale a Amaris por los pétalos

  9. 09

    Busca a alguien que pueda aconsejarte sobre los pétalos

  10. 10

    Investiga el interior de la Casa de Deovar

  11. 11

    Busca el lugar donde están encerrados los niños

    • Vuelve a registrar el interior del acantiladoVerteron
  12. 12

    Informa a Amaris de la ubicación

  13. 13

    Libera a los niños de la Capilla Oculta

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Historia

Recientemente se ha producido una serie de desapariciones de niños en el Jardín del Dios Ilusorio. Ayuda a los peregrinos a encontrar a los niños desaparecidos.

Tras completarlo (spoilers)

«Las divinidades empíreas permanecieron impasibles. Por mucho que llorara, suplicara y me desesperara...» Se dice que recientemente se ha producido una serie de desapariciones de niños en el Jardín del Dios Ilusorio. Decidiste ayudar a los peregrinos a encontrar a los niños desaparecidos. Tras investigar minuciosamente los lugares donde fueron secuestrados, obtuviste una pista que apuntaba a las tierras altas. Al final de la persecución que se inició allí, descubriste que el peregrino Deovar era el culpable de los secuestros. Deovar era un peregrino devoto, pero tras la muerte de su propia hija, empezó a secuestrar a los hijos de otros peregrinos para negar y profanar a las divinidades empíreas. Gracias al diario de Deovar, localizaste el lugar donde los niños estaban retenidos y, por suerte, todos pudieron regresar con sus padres sanos y salvos.